El objetivo de esta exposición es analizar en qué medida una persona comprende una obra de arte. Basándome en una teoría filosófica (la Dialéctica Hegeliana) he querido estudiar el proceso de cómo el público llega a entender o interpretar correctamente el mensaje del artista.
Comencé con el arte para tratar de averiguar qué se esconde tras esas Creaciones que a veces encontramos en museos y tanto nos desconciertan. Hasta entonces pensaba que “contaminadamente” vamos predispuestos a visitar una galería, sabiendo que si el artista lo merece, la obra será digna de nuestra atención. Si por el contrario es simplemente un algo, será sentenciada a la mayor pena, su ignorancia.
Toda la exposición se basa en pares de obras: dos cuadros, dos instalaciones, dos esculturas, etc… El público deberá hacer un recorrido visual y mental desde un extremo al otro para poder sumergirse en el contexto de esta exposición.